¿Qué son los límites?

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Ser padre no es un trabajo sencillo, requiere de mucha paciencia y dedicación el poder educar a su hijo y muchas veces poner límites, es la parte más complicada. Como padre, el deseo de relacionarse con más libertad con su hijo que como lo experimentó con sus propios padres, el miedo de no ser lo suficientemente cariñoso, la culpa por no poder pasar el tiempo que quisiera con su hijo debido al ritmo de vida que lleva y/o el temor a provocarle un trauma a su hijo por creer que ser pequeño es sinónimo de ser indefenso, son algunos de los tantos factores que pueden llevarlo a no poner límites o ponerlos de manera inadecuada.

Como padre de un hijo en edad preescolar (3 a 6 años) o en edad escolar (6 a 11 años), posiblemente ha llegado a lidiar con problemas de comportamiento de su hijo. La mayoría de los problemas de comportamiento que manifiesta su pequeño, se deben a la falta de límites o a que se instauran ineficazmente.; debido a esto, es importante que sepa ponerle límites asertivamente a su hijo. Este artículo solamente es una introducción al tema de los límites; sin embargo, en Terapia Psicológica: Vida y Bienestar podemos ayudarlo a aprender a establecer límites correctamente y podemos resolverle muchas de las dudas más frecuentes que los padres tienen sobre cómo ponerle reglas a su hijo.

¿Qué es un límite?

Un límite es lo que le señala a su hijo hasta dónde puede llegar su conducta, le indica qué es lo que puede o no puede hacer y es indispensable que usted lo aplique para educar adecuadamente a su hijo.

¿Todos los niños necesitan límites?

Sí, ningún niño nace sabiendo cómo funciona el mundo, qué es lo correcto y lo incorrecto, ni cuáles son las reglas de su sociedad. A pesar de que su hijo crezca y usted perciba que es un niño responsable y digno de confianza, siempre necesitará que usted le de la protección de los límites.

¿Ponerle límites a mi hijo es lo mismo que enseñarle disciplina?

No, es cierto que ponerle límites a su hijo consiste en parte en corregir la mala conducta y que así se le está enseñando disciplina; sin embargo, eso no lo es todo. Ponerle límites a su hijo debe ser también el proceso con el que le ayude a desarrollarse, con el que le oriente para adaptarse al mundo y para lograr sus metas. Además, este proceso debe ir de la mano con el guiar a su hijo por medio del ejemplo.

¿Para qué sirven los límites?

Si usted procura ponerle límites a su hijo de la manera correcta, estará trabajando en beneficio de la educación de su pequeño, ya que los límites sirven para:

  • Enseñarle cómo funciona el mundo que lo rodea y que logre adaptarse mejor a las reglas de la sociedad, ya que así usted le fomenta su autoestima y seguridad.
  • Cuidar su salud; por ejemplo, usted le enseña hábitos de buena higiene para evitar enfermedades.
  • Enseñarle a evitar peligros para prevenir accidentes; por ejemplo, usted le prohíbe jugar en la cocina porque se puede lastimar.
  • Enseñarle a cuidar sus cosas; por ejemplo, usted le fomenta el hábito de guardar sus juguetes al terminar de jugar, para que no se pierdan o maltraten.
  • Promover la armonía familiar; por ejemplo, cuando la televisión se comparte entre los hermanos, se establecen turnos para que cada quien pueda ver su programa favorito.
  • Ayudarlo a ser autodisciplinado, ya que esto le permitirá destacar en la escuela y posteriormente en el trabajo.
  • Fomentar que tenga una buena tolerancia a la frustración; esto significa que su hijo podrá esperar su turno, aceptar que no todo se le dará en el momento en el que lo quiera y aceptar que no siempre recibirá todo lo que quiera.
  • Enseñarle a convivir adecuadamente y que ellos también pueden ponerle límites a los demás, lo cual se vuelve cada vez más importante conforme crece.
  • Ayudarlo a ser autónomo y a tener autoconfianza, para que esté mejor preparado para afrontar retos.
  • Formarles buenos hábitos y orientar su conducta.
  • Reducir la probabilidad de que manifieste conductas de riesgo.
  • Demostrarle que lo ama y lo respeta.
  • Mostrarle que se preocupa por él y que está al pendiente de él.

 

Bibliografía:

Dreikurs, R., & Grey, L. (1972). Cómo lograr la disciplina en el niño y en el adolescente: guía práctica para padres y maestros. Buenos Aires: Editorial Paidós.

González, R., & Román, Y. (2012). ¿Quién te quiere a ti? Guía para padres y madres: cómo educar en positivo. Madrid, España: Save The Children España.

Gootman, M. (1997). Guía para educar con disciplina y cariño. Barcelona: Ediciones Médici.

Herbert, M. (1992). Entre la tolerancia y la disciplina: una guía educativa para padres. Barcelona: Editorial Paidós.

Sáenz, S. (2011). Para darle en la a tus hijos. México: Editorial Pax México.

Verduzco Álvarez Icaza, M. A., & Murow Troice, E. (2001). Cómo poner límites a tus niños sin dañarlos. D.F: Editorial Pax México.

Wild, R. (2006). Libertad y límites. Amor y respeto: lo que los niños necesitan de nosotros. Barcelona: Herder.

 

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