Conducta no asertiva

no asertivo 3

“La conducta no asertiva se caracteriza por la violación de los propios derechos, al no ser capaz de expresar honestamente sentimientos, pensamientos y opiniones, y por consiguiente, permitiendo a los demás que violen nuestros sentimientos; o bien, por la expresión de los pensamientos y sentimientos propios de una manera autoderrotista, con disculpas, con falta de confianza, de tal modo que los demás puedan fácilmente no hacernos caso. En este estilo de conducta, el mensaje total que se comunica es: “Yo no cuento-puedes aprovecharte de mí; mis sentimientos no importan-Solamente los tuyos; mis pensamientos no son importantes-Los tuyos son los únicos que merecen la pena ser oídos; yo no soy nadie-Tú eres superior”. La no aserción muestra una falta de respeto hacia las propias necesidades. También muestra a veces una sutil falta de respeto hacia la capacidad de la otra persona para vérselas con las frustraciones, llevar alguna responsabilidad, manejar los propios problemas, etc. El objetivo de la no aserción es apaciguar a los demás y el evitar conflictos a toda costa. Incluso aunque la no aserción le cuesta a la gente su propia integridad, la consecuencia inmediata de permitir a los individuos evitar o escapar de los conflictos productores de ansiedad es muy reforzante”.

“La probabilidad de que la persona que está comportándose de forma no asertiva satisfaga sus necesidades o de que sean entendidas sus opiniones se encuentra sustancialmente reducida debido a la falta de comunicación, o a la comunicación indirecta, o incompleta. La persona que se comporta de forma no asertiva se sentirá a menudo incomprendida, no tenida en cuenta y manipulada. Igualmente, puede sentirse molesta respecto al resultado de la situación, o volverse hostil, o irritada hacia la otra persona. Él/Ella puede sentirse mal consigo mismo como resultado de ser incapaz de expresar adecuadamente sus opiniones o sentimientos. Esto puede conducir a sentimientos de culpa, ansiedad, depresión y baja autoestima. La gente que normalmente se comporta de manera no asertiva a lo largo de una serie de situaciones, puede desarrollar quejas psicosomáticas, tales como, dolores de cabeza y úlceras de diversos tipos, debido a la supresión de sentimientos. Además, después de numerosas situaciones en las que un individuo ha sido no asertivo, es probable que termine por estallar. Hay un límite respecto a la cantidad de frustración que un individuo puede almacenar dentro de sí mismo. Desgraciadamente, en este punto, la cantidad de molestia o ira que se expresa no guarda a menudo proporción con la situación real que le ha precipitado”.

Lega, L., Caballo, V., & Ellis, A.. (1997). Teoría y Práctica de la Terapia Racional Emotivo-Conductual. Madrid-España: Siglo XXI de España, S.A.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s