El pensamiento pesimista

pesimista

Los pensamientos son las conclusiones a las que llegas después de analizar y procesar los datos. Si estas deducciones son inexactas, distorsionadas o equivocadas, es probable que, tu salud mental se afecte negativamente. Aunque no es el único factor que influye en el malestar psicológico, no cabe duda que el pensamiento negativo o irracional dispara un sinnúmero de emociones perturbadoras y destructivas.

Pesimismo crónico: La vida de la persona pesimista oscila entre la desilusión y la tristeza. El paquete desesperanzador está constituido por una serie de sesgos y actitudes cercanas a la depresión: Descalificar lo positivo, magnificar lo negativo y estar preparado siempre “para lo peor”. Como resulta obvio, la aplicación de este estilo hace que la vida pierda su encanto. Si el mundo es un campo de batalla y el futuro es negro, el presente puede llegar a ser insoportable. El fatalismo mata la risa y la esperanza razonable.
(Cabe aclarar también, que por otra parte, la esperanza llevada al extremo, puede ser un mecanismo de escape, ya que tampoco resulta realista el pensar o esperar una vida sin complicaciones o “de color rosa”).

Los pensamientos típicos del pesimista son: “Me va a ir mal”, “Podría haber sido mejor”, “No hay solución”, “Es terrible lo que ocurrió”, “Nada va a mejorar”. O dicho de otra forma: Nada está bien y la alegría no es otra cosa que una farsa. La sensación que lo embarga es la de una eterna incompletud: Siempre falta algo, siempre hay un detalle que daña el conjunto.

Una variación del pesimismo es la anticipación catastrófica, que consiste en adelantarse negativamente al futuro y esperar siempre lo peor. El calculador de probabilidades se daña y la persona comienza a pronosticar tragedias y desastres de todo tipo. Pesimismo y estrés suelen ir de la mano. ¿Cuántas veces el pesimismo te ha impedido disfrutar con tranquilidad de un evento agradable? ¿Cuántas veces tus anticipaciones te han precipitado a una angustia innecesaria y sin fundamento? ¿Cuántas veces te has preparado para una guerra totalmente irracional?

Si te das cuenta de que este estilo de pensamiento prevalece constantemente en ti, no te preocupes, todos tenemos la capacidad de entrenar nuestra mente con la guía adecuada de un profesional.

 

 

Referencia: Riso, W. (2004). Pensar bien, sentirse bien. Bogotá: Grupo Editorial Norma .

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s